El acoso laboral. ¡Se da de muchas maneras!

¿Estás pasando una mala situación en el trabajo y no sabes si se considera acoso laboral? Es normal. No es algo a lo que uno esté acostumbrado y, por tanto, es difícil conocer dónde están los límites, teniendo en cuenta que, además, las personas no reciben de la misma manera algunas circunstancias que se dan en un momento determinado. Si crees que estás sufriendo acoso laboral, estamos listos para ayudarte desde el primer momento, explicándote cada detalle y dejando claro la forma en la que se debe actuar. Para que sepas lo que no tienes que aguantar a diario, te dejamos algunas de las formas más habituales en las que se da el mobbing. ¡Te apoyamos!
¡Te ayudamos a luchar contra el acoso laboral! ¡Te defendemos!
- Con palabras: Nadie tiene derecho a levantarte la voz de forma habitual. Gritar no es hablar con respeto, por lo que no tienen que dirigirse a ti de esa manera, ni con palabras malsonantes y despectivas. Muchas de ellas son por motivos racistas, de género o religión, algo realmente inaceptable. Por otro lado, aunque esto está cerca de tocar la rama del acoso psicológico, tampoco pueden estar poniendo constantemente en duda tus capacidades como trabajador o persona. Esto es especialmente grave, si se hace públicamente.
- Daño psicológico: El acoso laboral en esta vertiente es realmente dañino para la víctima. Una mente que no está limpia es peligrosa, así que nunca deben debilitarte de manera intencionada. Pueden hacerlo de muchas maneras. Si te enteras de que en el trabajo andan corriendo rumores falsos sobre ti o tus allegados o dejan de hablarte o contar contigo para reuniones o decisiones que se toman dentro de la empresa, podemos estar hablando de mobbing, al igual que si te dificultan acceder al espacio laboral o conceden ciertas mejoras o privilegios a compañeros y a ti no sin razón. No dejes que te aparten del día a día sin justificación.
- Acoso sexual: Resulta especialmente desagradable, ya que nadie debe sentirse por encima de ti para pensar que tiene derecho a cualquier tipo de abuso de este tipo. No puede ser que exista un contacto físico inadecuado con fines sexuales y no consentido, pero no solo debes quedarte con eso, sino que tampoco debes admitir proposiciones indecentes o sexuales, si además las mismas tienen como objetivo chantajear con algún aspecto laboral. También hay que frenar la repetición de comentarios obscenos, aunque intenten disfrazarlos de chascarrillos y bromas.
- Con violencia: El contacto físico no solo se da con carácter sexual, sino también violento e intimidatorio. Por eso, también se considera acoso laboral el hecho de agarrar fuerte y empujar a una persona y, por supuesto, pegarle. Llegaríamos a un punto en el que hay agresión. La autoridad nunca puede ser violenta.
Desde Abogados Despidos JDV esperamos haberte ayudado. Si nos necesitas, estaremos encantados de trabajar para defender tus derechos como trabajador y persona. ¡Contacta!